Ceder el voto femenino: La incomprensible “lucha” de la derecha norteamericana
Por Blanca Moncada Pesante, Periodista Nací en una familia de mujeres que no se dejaron someter. Y hoy, cuando en Estados Unidos hay mujeres organizando cumbres para pedir renunciar a su propio voto, pienso en ellas. Y pienso también en una lojana que, cien años antes, tuvo que pelear ese mismo voto casa por casa, junta electoral por junta electoral. Mi abuela paterna se llama Blanca. Mi abuela materna, Azucena. Los años sesenta no fueron años fáciles para ser mujer en Ecuador, y ellas lo vivieron en carne propia, cada una a su manera. Azucena creció en un entorno familiar que decidió convertirla en la sirvienta de su propia casa. Una hija tratada como mano de obra gratuita para un grupo de hermanos y su padrastro. Y en algún momento, dijo basta. Puso límites a su propia familia, algo que en esa época ni siquiera tenía nombre —hoy lo llamaríamos poner límites, entonces era simplemente "una muchacha rebelde"—. Después se casó con mi abuelo, tuvo sus propias batallas dentro del...