A la fragua en moto
Ella debe llegar al acto cívico por la independencia de Guayaquil a las cinco de la madrugada. A esa hora, desde hace siete años, tiene lugar en el monumento a la Fragua de Vulcano el encuentro conocido como Saludo a la Aurora Gloriosa, una ceremonia solemne con la que se conmemora la libertad de la ciudad todos los 9 de Octubre. Aún está oscuro y acaban de avisarle que nadie de la organización puede pasar a verla. Así que con las galas de 1820 encima: vestido acampanado, guantes de seda, sombrilla y bolso, se dispone a caminar a la principal en busca de un taxi. Una luz se acerca. Es un motociclista, repartidor de diarios: “¿adónde va, señorita?”. Karina Gálvez pensó un momento. El traje que llevaba, la calle, la hora... “¿En serio le voy a decir que voy a la Fragua de Vulcano?”. Antes de que la piense loca, la poetisa le explicó de la ceremonia por la Independencia. Él, de aspecto bonachón, se ofreció a llevarla; pero eso sí, le dijo que antes debía repartir unos diarios...