Cristina, la chica de la crónica roja
Cristina Bazán, periodista de Diario Expreso. Cristina lloró como viuda cuando la echaron de Ecuavisa de forma intempestiva a inicios de este 2016. Era asistente de producción en una revista familiar, pero un cambio de mandos hizo que la empresa prescindiera de sus servicios. Fue la muerte. ¿Por qué llorar? Quizás por esa sensibilidad por la que no ha tirado a la basura ningún deber que hizo desde su vida escolar; tal vez por la dulzura que la obliga a tener una habitación pintada de rosa a sus 23 años o, en un análisis más objetivo, porque, con apenas 21, había logrado lo que pocos comunicadores alcanzan en Ecuador, entrar a un medio de renombre a hacer prácticas profesionales y luego conseguir el contrato. “Me cortaron las alas”, dice nostálgica. Hoy, echa una mirada hacia atrás y se contesta a sí misma que si en este mismo momento la buscaran del canal, declinaría la oferta sin pensarlo. Ella ya tiene otro amor, la prensa escrita. Esa nueva ilusión empezó cuando oc...