Verdades amargas
La amistad verdadera es ilusión, ella cambia, se aleja y desaparece con los giros que da la situación. Amigos complacientes solo tienen los que disfrutan de venturas y calma, mas aquellos que abate el infortunio solo tienen tristeza en el alma. Si estamos bien, nos tratan con amor, nos buscan, nos invitan, nos adulan: mas si acaso caemos, francamente, solo por cumplimiento nos saludan. En este laberinto de la vida, donde tanto domina la maldad, todo tiene su precio estipulado: amores, parentescos y amistad. El que nada atesora, nada vale, en toda reunión pasa por necio, y por más nobles que sus hechos sean, lo que alcanza es la burla y el desprecio. Lo que brilla nomás tiene cabida, auque brille por oro lo que es cobre, lo que no perdonamos en la vida es el atroz delito de ser pobre. La corrupción, el vicio y hasta el crimen pueden tener su puesto señalado; las llagas del defecto no se miran si las cubre un diamante bien cortado. La sociedad que adora su desdoro persigue con ...