Otro cachudo al volante
La cara que ella puso al verlo fue de horror. Acababa de besar a su amante en media calle cuando escuchó que él le pitó desde al frente. Había salido de la casa diciéndole que iba a comprar unos zapatos. Él no se bajó del carro, como ella suponía que lo haría. Solo la miró, alzó su dedo índice señalando al norte y le gritó: En la casa hablamos. Cuando ella llegó, después de una hora, él ya tenía hecha su maleta. La esperaba sentado en la sala de la casa que compartían desde hace 20 años. Lo acompañaban los tres hijos. Los de ella, porque cuando la conoció vino "en combo". De hecho, los varones llevan su apellido, uno de ellos tiene síndrome de Down. "Cuando una mujer pone los cachos, lo hace por dos motivos: por necesidad material o porque simplemente dejo de amar. Pocas son las mujeres que engañan solo porque les gusta el sexo". Lo escucho dolido todavía, aunque me cuenta que eso ya pasó hace un año y medio. Les contó a los niños, que no son tan niños po...